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Los padres tenemos la necesidad de idealizar sobre como queremos que sean nuestros hijos.

¿De dónde sale esa idealización? De lo recibido de nuestros propios padres, la experiencia y de la sociedad donde viven. ¿Qué proyectarán hacia sus hijos? Esa idealización de como deben ser y comportarse en la vida, lo que se espera de ellos. ¿Qué ocurre cuando el hijo no actúa de acuerdo a esas expectativas? Se sienten frustrados y castigan al hijo de forma verbal: «eres…….» ¿ Qué ocurre con el niño? «soy …….»

Así comienzan a gestarse en cada uno de nosotros «las Creencias del Soy»

Cada vez que oímos eres bueno, responsable, luchador, ….etc. se crea en nosotros «soy bueno, soy responsable, soy luchador…, etc.» (CREENCIAS POTENCIADORAS), que harán que en el futuro se sientan así.

Si escuchan «eres tonto», «no sirves para nada», «eres distraído «, etc., crecerá en nosotros «soy tonto», «soy distraído», «no sirvo para nada»,(CREENCIAS LIMITADORAS) y en el futuro lo verbalizará desde su interior.

Ese niño al comenzar a interactuar con otros niños, en el colegio, actuará de acuerdo a lo recibido, «soy ……»

Todos esos comentarios pueden ser dichos en un momento de rabia, pero de tanto repetirlos quedan almacenados en el subconsciente como VERDADES ABSOLUTAS, y moldean de forma inadvertida el comportamiento y el potencial del niño a lo largo de su vida, sea Potenciador o Limitador el mensaje recibido.

¿Que ocurre cuando los padres no tienen claro como quieren educar a sus hijos y tienen distintas expectativas?

El hijo recibe informaciones contradictorias, pero asimilará más la de uno que la del otro, se sentirá más a gusto con el que empatiza y «demandará, y culpable con el otro y tratará de compensarlo «dando» para ser emocionalmente querido y aceptado.

De ahí la importada de realizar el rol de padres en el proyecto de vida para padres. Cuando estos tienen claro como quieren educar a sus hijos con creencias potenciadoras es más fácil que el niño tenga una actitud en la vida creativa, empática y ayudadora.

¿Cómo se forman esas creencias?

Por la repetición y experiencias de tanto escuchar «esto es bueno, esto es malo», «si eres así vales y sino, no vales», «si haces lo que quiero te premio y sino te castigo», etc.

Hasta los 6 años aproximadamente el niño vive en estado de inconsciencia, todo lo que recibe de sus mayores y educadores lo recibe como verdad absoluta, (papá es Superman y mamá una Reina). Como a esas edades no se ha llegado a un estado de consciencia, no sabe discernir, solo se manejan con palabras y su correspondiente sentimiento y su opuesta, bueno-malo,-inteligente-burro, responsable-irresponsable, ordenado-desordenado, alegre-triste, y muchas veces a pesar de ser recibido en una época de inconsciencia, lo llevamos al cabo de nuestra vida, como un péndulo, sin ser real, ya que nuestros mayores no supieron decir la palabra correcta porque no conozco ningún niño que sea siempre bueno y siempre malo. Si el niño hubiese recibido «en este momento te estás comportando como«, el si sabría identificar su comportamiento del momento y no como verdad absoluta.

Por lo tanto las Creencias recibidas, sean Potenciadoras o Limitadoras afectarán la percepción que tenemos de nosotros mismos, de los demás y la forma de ver el mundo que nos rodea.

De ahí la importancia de descubrir cuales son nuestras Creencias Esenciales para poder mejorar la visión de si mismo y del mundo que te rodea. Además es importante descubrir los conflictos de creencias que están dentro de nosotros y provocan una lucha interior en nosotros mismos. Descubrir y escribir con claridad cuales son las Creencias Potenciadoras y Limitadoras, es la base para poder verte y sentirte de otra forma, la mayoría de las Limitadoras  no son reales.

CREENCIAS POTENCIADORAS nos llenan de Energía y Confianza a la hora de afrontar la vida y que serán tu Actitud de Vida.

CREENCIAS LIMITADORAS nos restan energía y confianza a la hora de afrontar la vida, «la vida es difícil y problemática….», si me digo a mi mismo soy incapaz de aprender idiomas, bloqueo cualquier oportunidad de aprendizaje.

Lo curioso es que estos dos tipos de creencias son inconscientes, es decir no somos «conscientes» que tenemos esas creencias, así mismo no somos conscientes del efecto que tienen en nuestra vida. En cada rol de la vida, ya sea como padre, hijo, trabajador, ideológico, teológico, relacional, cultural, llevamos con nosotros unas creencias de como debe ser la forma de comportarnos en la vida (no solo con nosotros sino también con los demás, con su correspondiente juicio o pre-juicio), y nos resulta difícil cuestionarlas porque nos desestabiliza, porque estamos hablando «donde estoy en el mundo».

¿De dónde viene esa forma de ver el mundo? Algunas de nuestra cultura, del ambiente en que crecemos, otras de personas referencia, significativas, otras de nuestros padres y autoridades, otras del mundo espiritual donde fuimos educado, otras de traumas del pasado, de la educación escolar, etc.

De esta forma vamos construyendo nuestras creencias para ser queridos y aceptados y no rechazados.

Dice el Dr. Bruce H. Lipton: «No son nuestros genes, ni nuestras hormonas, ni nuestros neurotransmisores los que controlan nuestro cuerpo y nuestra mente, son nuestras Creencias.»

¿Qué quiere decir esto? Que si de forma consciente re-ordeno las creencias recibidas y aceptadas que me causan parálisis, miedo, dolor, con ello cambio mis circuitos neuronales, que no es otra cosa que la repuesta de mi mundo interior como desarrollaremos ahora.

¿Cómo podemos re-programarnos? Con la mente consciente. La mayoría de nosotros venimos al mundo con genes que nos deberían permitir una vida sana y feliz, a partir de ahí es el entorno el que limitará o no seguir en ese estado, por eso es fundamental la educación recibida en los primeros años, (en los países socialmente más avanzados el estado subvenciona que el niño esté al cuidado de alguno de los padres en los primeros 6 años de su vida).

Las condiciones medioambientales, emocionales, de estrés, restricción, pueden alterar las de los genes sin alterar sus condiciones básicas, y lo más importante, que esas alteraciones pueden transmitirse a futuras generaciones.

¡ Qué herencia más importante podemos dejar a nuestras futuras generaciones que unos genes más Sanos !

Al re-ordenar nuestras creencias, no solo nos beneficia a nosotros mismos, de forma emocional y de calidad de vida para interactuar con los demás, sino que la heredamos a nuestras futuras generaciones ¡ Qué regalón !

Está en cada uno de nosotros Adecuar nuestras Creencias y Actuar de acuerdo a los Sentimientos de nuestro Cuerpo y Corazón.

¿Desde dónde?, desde nuestra mente consciente. La mente subconsciente es el «disco duro» programado por nosotros de acuerdo a lo recibido y la experiencia de nuestra vida, que hemos almacenado en cada acción aprendida en forma de creencias con sus sentimientos y emociones respectivas. El subconsciente tiene almacenado en forma de neurotransmisores todo lo aprendido y nos devolverá en forma de «estímulo-respuesta» lo almacenado en mi disco duro, el resultado será el programado ya sea potenciador limitador.

Por eso siempre obtenemos la misma respuesta ante una determinada acción, lo programado la primera vez y con su sentimiento correspondiente. El subconsciente es una base de datos carente de emociones que se limita a interpretar las señales del medio ambiente o procedente de nuestro organismo y activar el programa apropiado, sin hacer juicios ni preguntas, pero al devolvérnoslas lleva consigo su emoción correspondiente.

Cuando se recibe un estímulo, se desencadena de forma automática la respuesta aprendida de acuerdo al estímulo de la primera vez, como si apretaras un botón. Si la mente subconsciente es el «piloto automático», la mente consciente es el «control manual».

Como la mente subconsciente procesa alrededor de 20.000.000 de estímulos por segundo, la mente consciente a 40 estímulos/seg, ¿quién crees que ganará?, por eso nuestro mejor aliado o enemigo es la mente subconsciente que es la que dirige nuestra vida, salvo que estemos en un momento de conciencia.

El subconsciente procesa de forma mucho mas rápida cualquier información del exterior o del organismo que la mente consciente porque lo tiene aprendido y todo sin esfuerzo.

Cuando la mente consciente está desconectada ¿quién se hace con los mandos?, la mente subconsciente, que no es otro que el estado natural. Estas dos mentes operan juntas muchas veces, por ejemplo cuando estoy cocinando (inconsciente) y hablando con alguien a la vez (consciente).

La Clave está en Re-Programar los Circuitos establecidos en el Subconsciente sobre las Creencias para que la respuesta sea Diferente ante el Estímulo. ¿Cómo? De forma Consciente.

El mayor Obstáculo para conseguir el Éxito en aquello que Soñamos son las Limitaciones Programadas en el Subconsciente.

Calmar la mente es dejar sin acción las mentes consciente y subconsciente, no pensar en nada.

¿Qué sucede? Se abre una nueva conexión hacia la supraconsciencia, hacia lo místico, lo espiritual, a eso se le llama meditación.

¿Qué se recibe desde la supraconsciencia? Paz, Armonía, Compasión, Empatía, saber Escuchar ese significado con el lenguaje de las Emociones es una de las partes más importantes para el desarrollo del Proyecto de Vida una vez diseñado.

Mario Reyes

Autor

 

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“Experimenta todo sin juicio, quédate con lo que es bueno para tu Alma, esa es la mejor Religión.”

 


 

Si Buda fuera taxista - Mario Reyes

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